Manucho y las Fuerzas Armadas

 

Fotografía de Manuel Mujica Lainez, con dedicatoria a Abelardo Arias, 1964.

 

Creo, melancólicamente, que la Argentina no conseguirá enderezarse hasta que se suprima el servicio militar. Sólo cuando se les quite a esos individuos oscuros, que se suponen providenciales, la posibilidad de respaldar sus ambiciones oscilantes con las marchas y contramarchas de nuestros muchachos, podrá descansar la República y construir algo útil.

 

De una carta enviada por Manuel Mujica Lainez a Oscar Hermes Villordo el 10 de agosto de 1962. El autor de Bomarzo reflexiona sobre el enfrentamiento entre “azules y colorados”, dos facciones de las Fuerzas Armadas, que tuvo en vilo a Buenos Aires durante varios días.

La carta forma parte del Fondo Oscar Hermes Villordo y la fotografía pertenece al Fondo Abelardo Arias, ambos producto de la generosa donación de sus familiares y herederos. Estas piezas pueden consultarse en el Departamento de Archivos y Colecciones Particulares

Dispersión voluntaria: un manuscrito de Carlos Correas

Por Juan Pablo Canala, Sala del Tesoro

La historia del autor argentino Carlos Correas (1931-2000) se entrelaza a partir de los hilos que arman una costura de secretos, ocultamientos y desenlaces trágicos. La publicación del mítico relato “La narración de la historia” en la revista del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, y el escándalo que concluyó con un juicio por inmoralidad, sumieron las aspiraciones literarias del escritor en el silencio. Hubo que esperar hasta los años noventa para conocer mejor su trabajo, cuando Correas (devenido profesor de Filosofía) difundió nuevos relatos y ensayos, donde su corrosivo estilo conjugó la sutil reflexión filosófica, la contundencia de una prosa apabullante y la chicana biográfica, como modos de reflexionar e intervenir sobre los intelectuales y las instituciones.

Manuscritos de Carlos Correas

A ese período de silencio corresponde el ensayo “La manía argentina”, un quirúrgico y ácido texto sobre las posiciones intelectuales y filosóficas de Víctor Massuh. La obra escrita a máquina con correcciones y adiciones manuscritas, con tachaduras negras que velan oraciones, palabras y párrafos completos, muestran la escritura de Correas. La evidencia material de su permanente e incesante voluntad de tutela sobre el texto, sobre ese texto que jamás se publicó y que, con rigor arqueológico, recupera la edición póstuma del ensayo por parte de la editorial de la Universidad Nacional de General Sarmiento. La generosa donación realizada por Eduardo Muslip le permite a este texto de Correas integrarse a la colección de manuscritos de la Sala del Tesoro (y sumarse así a su inédita novela Los jóvenes, que Bernardo Carey donó a la Biblioteca Nacional en 2014), logrando preservar el legado de un escritor anómalo y secreto.

Ver el registro en el catálogo en línea.