Horace Lannes: los años dorados del cine argentino

Horace Lannes y Amelia Bence en el Festival de Cine de Mar del Plata (1968)

El nombre de Horace Lannes—vestuarista de cine, radio, televisión y teatro—ha quedado asociado indeleblemente al del cine argentino y sus divas más insignes. Nacido en Flores en 1931, Lannes inició su carrera como vestuarista de cine en La mujer de las camelias (1953) de Enrique Arancibia. Protagonizado por Zully Moreno, el film fue galardonado con el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa. A partir de allí, diseñó el vestuario para más de cien películas que abarcaron todos los géneros y las épocas; también, a instancias de su propietario, se ocupaba de la ropa de las vedettes del Teatro Maipo.

Figurines de varios autores, clasificados por época

Lannes confeccionó ropa para Amelia Bence, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Graciela Borges, Tita Merello, Libertad Lamarque, Mercedes Carreras, Elsa Daniel (cuyo vestido para La novia, de 1961, fue icónico y muy emulado) y Lolita Torres, entre muchísimas otras. En 2010, con motivo del Bicentenario, el INCAA y la Secretaria de Cultura auspiciaron la publicación de Moda y vestuario en el cine argentino, en el que Lannes recopila fotografías y bocetos de trabajos propios y de otros vestuaristas a los que rinde homenaje.  El proyecto del libro había sido, originalmente, una sugerencia de Tita Merello y Zully Moreno, que conocían los archivos, colecciones de fotografías, trajes y diseños de Lannes. Figurines y fotografías ilustran casi un siglo de cine argentino.

Figurines de Lannes: Iliana Calabró, Andrea del Boca y Victoria Carreras

Para Lannes, la distinción entre diseñador de moda o ropa y diseñador de vestuario es esencial. El diseñador de vestuario emplea técnicas distintas: tiene que leer el argumento, leer a los personajes y a sus antagonistas; también debe considerar qué actores representarán a esos personajes, las locaciones, el mobiliario y los horarios de filmación.

Dedicatoria de Horace Lannes

Recientemente, Lannes se acercó a la BNMM para hacernos llegar el archivo audiovisual de su gran amiga Amelia Bence y un ejemplar dedicado de su propio libro. Pronto estará disponible para su consulta.

 

La biblioteca personal de Eliahu Toker

Pensando en distintos idiomas
y andando diferentes destinos 
seguíamos siendo un solo pueblo 
habitante de un territorio metafísico…
Eliahu Toker, “Saga Judía”.

El 10 de septiembre el programa de radio de la Biblioteca Nacional, La muralla y los libros, nos invitó a conversar sobre la donación de la biblioteca personal de Eliahu Toker (1934-2010), arquitecto, poeta y escritor judeo-argentino, traductor del hebreo y del ídish. Estuvieron con nosotros Ana Weinstein (Centro de Documentación e Información sobre judaísmo argentino “Marc Turkow” en la AMIA) y Pompi Penchansky (Fundación Internacional “Raoul Wallenberg”).

Los libros de humor conforman gran parte del acervo.

Al recibir una biblioteca personal, lo más apasionante es la posibilidad de “conocer” a la persona en cuestión a partir de sus lecturas. Los libros en distintos idiomas -del alemán al portugués, del ídish al inglés- retratan las idas y vueltas de un verdadero viajero; los temas recurrentes marcan la pasión de un autodidacta, de alguien que, según Leopoldo Brizuela, “compraba libros por deseo, jamás porque hubiera que tenerlos. Eliahu fue poeta y humorista, las dos cosas más desinteresadas dentro de la cultura”.

Un clásico, con firma de Eliahu y un señalador muy simpático.

Para Toker, el gran desafío estaba en “tratar de expresar lo judío de la condición argentina y lo argentino de la condición judía”, dijo Ana Weinstein. Los veinte años de trabajo en conjunto de Weinstein y Toker dejaron una importante serie libros y exposiciones, reflejo de una búsqueda de “los ingredientes componen nuestra cultura. Qué trae cada uno. Qué se debe conocer del otro. Qué es lo que se quiere seguir siendo.”

Así, ambos se dieron cuenta -sobre todo en dos de sus libros, Nietos y abuelos. Un intenso vínculo y En el espejo de la lengua ídish (Selección de textos argentinos)– que desde lo particular de lo judeo-argentino se puede pensar lo general de la condición humana: “Quisimos poner en claro cuánto de la creatividad de esos inmigrantes judíos, que llegaban hablando de sus cosas, expresaba al inmigrante en general. El italiano, el español, el armenio, y tantos otros que salían a buscar trabajo”.

Ex-libris Eliahu Toker.

Luego de un año de trabajo en conjunto, la BNMM se complace en comunicar que los 6.000 ejemplares que componen la Biblioteca Personal Eliahu Toker pronto entrarán en proceso de catalogación.

Agradecemos a todos los involucrados, especialmente a la familia de Eliahu: a Carina y Gabriel, sus hijos, y Clara, su mujer, que en paz descanse.

Programas Santa Clara, televisión educativa por cable

Revista y guía didáctica de “Educable”. Junio – Julio de 2001.

La Mediateca de la BNMM pronto ampliará su acervo con la llegada de 350 DVD’s de televisión educativa a distancia, con programas sobre arte, literatura, ciencias sociales y naturales, matemática y tecnología. La colección fue donada por Pedro Simoncini, distinguido empresario de medios y fundador de Programas Santa Clara, antigua difusora del material.

En contra de la “televisión destructiva”, Simoncini supo manifestar que tanto en ella como en la publicidad y en otros medios “el criterio comercial prevalece por encima del interés público” y “la sociedad es apabullada por una descarga permanente de elementos inconvenientes para su salud física, intelectual y moral”, fenómeno que para él dependía de “un núcleo de no más de 60 personas”.

Más adelante, Simoncini fundaría TV Quality, primera difusora de documentales del país; Educable, sistema educativo privado de televisión por cable y Contenidos.com, portal educativo vía internet.

En la imagen de la derecha enlazamos una muestra de uno de los programas donados, “Un siglo de Arte Moderno. Realismo”:

 

P.B.T.: Política para niños de 6 a 80 años

Primer número: El P.B.T. y el V.G.T. (caricatura del candidato a la presidencia por el PAN, Manuel Quintana). Dibujo por Navarrette

Donados desde Mendoza por la señora Rosemary Fayad, ingresaron a la BNMM 15 volúmenes de la primera etapa de la Revista P.B.T., cuya actividad entre 1904 y 1918 la convirtió en una de las más importantes publicaciones en la historia del humor gráfico-político del país.

Con el lema “Semanario infantil ilustrado (para niños de 6 a 80 años)”, fue fundada por el antiguo fundador y redactor de Caras y Caretas, el periodista, humorista y poeta español Eustaquio Pellicer.

Además de su compromiso con el panorama político del país y del mundo y su posición en la vanguardia del arte gráfico local, P.B.T. también fue una revista popular. Accesible por su precio (20 centavos), cómoda por su tamaño (13x23cm) y atractiva por su contenido, dedicaba muchas páginas a cuestiones de interés general. Sorprendió, además, con la entrega de premios y con sorteos para espectáculos.

 El material se podrá consultad a la brevedad en la Sala de Hemeroteca.

 

Puerto seguro. El archivo Pepe Eliaschev en la Biblioteca Nacional

Por Victoria Verlichak, donante

La donación del Archivo Pepe Eliaschev (José Ricardo Eliaschev, 1945-2014) se hizo en dos tiempos. Cuando partieron las cajas con material gráfico hacia Biblioteca Nacional, sentí congoja: Pepe se iba definitivamente de casa. Luego, cuando los trabajadores de la Biblioteca se llevaron el material audiovisual, sentí paz. A Pepe le gustaría saber que el fruto de más de 50 años de periodismo está en buenas manos.

Los trabajos para organizar la partida del Archivo Eliaschev me recordaron en esos días, más que nunca, a La isla de los muertos del suizo Arnold Böcklin (1827-1901). La pintura es un testimonio de pérdida y de acompañamiento amoroso a un ser querido. Representa a una figura envuelta en blanco, de pie junto a un féretro en un bote a remo, que se aproxima por tranquilas y oscuras aguas a una isla con escarpadas rocas -en cuyos laterales internos y externos aparecen excavados una decena de pórticos custodios- presidida por altos cipreses y extraordinarios cielos vespertinos.

La obra es un indicio de un duelo pero también de la llegada a un reposo; el Archivo Eliaschev llegó a puerto seguro y su familia, agradecida.

Archivo Luisa Mercedes Levinson en la Biblioteca Nacional

Luisa Mercedes Levinson nació en Buenos Aires el 5 de enero de 1904, hija de Arturo Levinson, odontólogo de ascendencia británica,y de la catalana Mercedes Jove y Martí.

Luisa Mercedes Levinson en Caras y Caretas (circa 1907)

A fines de la década del 40, con el seudónimo de Lisa Lenson, comenzó a publicar cuentos y alguna novela por entregas en revistas de gran tirada como Leoplán, El Hogar e Idilio. En Idilio, dirigida al público femenino, estuvo largo tiempo a cargo del consultorio sentimental, en el que respondía a cartas de supuestas lectoras, escritas en realidad por Conrado Nalé Roxlo, “Chamico.”

Primera ediciòn de “La hermana de Eloisa”, Buenos Aires, 1955

En 1951, todavía con su seudónimo, presentó la novela La casa de los Felipes. En 1954, en colaboración con Jorge Luis Borges, escribió el cuento “La hermana de Eloísa”, convirtiéndose en la única mujer con quien éste compartió la autoría de una ficción. A partir de esa experiencia, fundamental para su concepción del estilo, empezó a utilizar su verdadero nombre para firmar sus ficciones​.
La primera obra que siguió a esa colaboración con Borges fue ​el cuento​“El Abra”, una obra maestra, traducida a muchos idiomas​, que incluyó en su primer libro de relatos La pálida rosa de Soho (1959)​. ​

Cuadernos de notas, agendas y diarios personales

También escribió novelas como A la sombra del búho (1972) y El último zelofonte (1984)​, y piezas de teatro, como Tiempo de Federica (1962), Premio Municipal ​de Buenos Aires, ​y Julio Riestra ha muerto (1963).

Durante décadas, su casa de Belgrano albergó un salón literario que el escritor y diplomático chileno Fernando Alegría llamó “el Bloomsbury porteño”. Su personalidad ​brillante, ​original, extravagante y excéntrica, llegó a opacar su obra. La incorporación de su archivo a la Biblioteca Nacional -donado por su hija, la escritora Luisa Valenzuela- permite juzgar con ojos más contemporáneos y más justos una trayectoria y una escritura igualmente impares.

Una obra inédita de Sara Gallardo

Transportaros queremos a otros tiempos, señores / donde por ser humanos, como nos, los actores,/ no es muy grande varianza la que habremos de ver,/ prestad pues las orejas por mejor entender.

Sara Gallardo en París, 1955

En 1954 —a los veintidós años, muy poco antes de empezar a escribir Enero, su primera y aclamada novela— Sara Gallardo compuso una breve obra de teatro para representar en familia, que, en copia rubricada por la autora, acaba de ser donada a la Biblioteca Nacional.

Se trata de una especie de comedia o farsa, ambientada en la Florencia del 1500, escrita con un manejo virtuoso del lenguaje, que más allá de la trama, logra divertir mezclando formas de la antigua literatura española con el giros coloquiales del lunfardo porteño .

Dramatis personae y elenco de la obra

Sara Gallardo caricaturiza la figura de varios de los miembros más célebres de su familia clave en la historia argentina, en la que se anudan, entre otros, apellidos como Mitre, Drago, Cantilo y Ordóñez, haciendo eje en la religión y las posturas políticas.

Manuel Ordoñez, que inspira a “Manolo”, el protagonista de la obra, fue abogado y uno de los fundadores del Partido Demócrata Cristiano, uno de los principales opositores a Perón por esos años y clave en la historia de su derrocamiento.

Nota manuscrita de Sara Gallardo que informa de su autoría

 

Hasta donde sabemos, estuvo entre el “público” en aquella única función, a cargo de una docena de primos tan jóvenes como la autora.

La obra estará a disposición del público próximamente.

Manucho y las Fuerzas Armadas

 

Fotografía de Manuel Mujica Lainez, con dedicatoria a Abelardo Arias, 1964.

 

Creo, melancólicamente, que la Argentina no conseguirá enderezarse hasta que se suprima el servicio militar. Sólo cuando se les quite a esos individuos oscuros, que se suponen providenciales, la posibilidad de respaldar sus ambiciones oscilantes con las marchas y contramarchas de nuestros muchachos, podrá descansar la República y construir algo útil.

 

De una carta enviada por Manuel Mujica Lainez a Oscar Hermes Villordo el 10 de agosto de 1962. El autor de Bomarzo reflexiona sobre el enfrentamiento entre “azules y colorados”, dos facciones de las Fuerzas Armadas, que tuvo en vilo a Buenos Aires durante varios días.

La carta forma parte del Fondo Oscar Hermes Villordo y la fotografía pertenece al Fondo Abelardo Arias, ambos producto de la generosa donación de sus familiares y herederos. Estas piezas pueden consultarse en el Departamento de Archivos y Colecciones Particulares