Un Sarmiento secreto. El archivo personal de Isaac Ruperto Pearson

Isaac Pearson. Circa 1943. (c) Archivo familia González Pearson.

Central en su tiempo y olvidada durante décadas, la figura del escritor Isaac Pearson (1873-1943) fue sin duda una figura sarmientina. Aunque en las antípodas del autor del “Facundo”, Pearson se le parece en la pasión por la historia, la política, y por intervenir, contra viento y marea, en la construcción de la Nación. Un ímpetu vital que se trasluce en cada uno de los elementos de su archivo, recientemente donado a la Biblioteca Nacional.

Portada de “Sangre Rebelde”, novela de Isaac R. Pearson, manuscrita por el autor.

Nacido en 1873, Isaac Ruperto Pearson y Kiernan era hijo de inmigrantes irlandeses y, hasta el final de su vida, fue un católico fervoroso y militante. En oposición al liberalismo que había trazado los grandes lineamientos de la Nación, Pearson se sintió tempranamente inclinado a cuestionar la dupla “civilización y barbarie”, y atraído por figuras casi unánimemente denostadas como Juan Manuel de Rosas.

 

Esquela del General Bartolomé Mitre en la que felicita a Isaac Pearson por una de sus obras.

A principios del siglo XX, cuando ya se había convertido en una figura notoria del campo intelectual argentino, trabó amistad y alianzas con intelectuales afines, entre los que destaca el novelista Enrique Larreta, a quien lo unía sobre todo el amor por la “raíz hispánica” de la Argentina. Quien investigue la obra periodística de Pearson, publicada a lo largo de estos años en el diario El pueblo, podrá considerarlo precursor y hasta fundador de varias tendencias argentinas: el nacionalismo, el revisionismo histórico y hasta cierto movimiento político que partiría en dos la historia argentina. De hecho, poco antes de morir, Pearson estuvo en contacto con el grupo de oficiales liderados por el todavía ignoto pero ambicioso coronel Perón.

Foto postal de Domingo Faustino Sarmiento, autografiada en el anverso y dedicada en el reverso. Del archivo Isaac Pearson
“¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego!”, original manuscrito del capítulo XXIII de “Sangre Rebelde”, novela de Isac Pearson.

Según cuentan sus descendientes, las primeras ocupaciones que intentó Pearson habían estado vinculadas a la ganadería y a la industria. Pero desde la primera adolescencia había sido, también como Sarmiento, un escritor compulsivo, y esa actividad terminó por imponérsele y vertebrar su vida. Además de la obra periodística ya mencionada (que es, aparte de monumental, variadísima: noticias, notas de opinión, crónicas, y hasta una enorme cantidad de reseñas de estrenos teatrales), Pearson escribió novelas, piezas de teatro y guiones de cine, libros de historia, textos de pedagogía, un sinfín de discursos políticos que dijo en la tribuna pero hasta hoy permanecen inéditos, y una no menos monumental correspondencia.

 

“Guerra sin cuartel. Comedia dramática radial, extraía de una novela inédita”,Episodio número 2. Original manuscrito por Isaac Ruperto Pearson, autor de novela y adaptación.

De cada una de estas facetas da testimonio su magnífico archivo: originales manuscritos y mecanografiados de sus libros, cuadernos de notas, álbumes de recortes, fotografías y, sobre todo, cajas y cajas de cartas enviadas y recibidas. Conservado devotamente durante décadas por una de sus nietas, Marimar Pearson, recientemente fallecida, fue donado en memoria de ésta por su esposo, Roberto González, y sus hijos, Marimar, Margarita, Esteban y María Jesús González Pearson.