Puerto seguro. El archivo Pepe Eliaschev en la Biblioteca Nacional

Por Victoria Verlichak, donante

La donación del Archivo Pepe Eliaschev (José Ricardo Eliaschev, 1945-2014) se hizo en dos tiempos. Cuando partieron las cajas con material gráfico hacia Biblioteca Nacional, sentí congoja: Pepe se iba definitivamente de casa. Luego, cuando los trabajadores de la Biblioteca se llevaron el material audiovisual, sentí paz. A Pepe le gustaría saber que el fruto de más de 50 años de periodismo está en buenas manos.

Los trabajos para organizar la partida del Archivo Eliaschev me recordaron en esos días, más que nunca, a La isla de los muertos del suizo Arnold Böcklin (1827-1901). La pintura es un testimonio de pérdida y de acompañamiento amoroso a un ser querido. Representa a una figura envuelta en blanco, de pie junto a un féretro en un bote a remo, que se aproxima por tranquilas y oscuras aguas a una isla con escarpadas rocas -en cuyos laterales internos y externos aparecen excavados una decena de pórticos custodios- presidida por altos cipreses y extraordinarios cielos vespertinos.

La obra es un indicio de un duelo pero también de la llegada a un reposo; el Archivo Eliaschev llegó a puerto seguro y su familia, agradecida.