P.B.T.: Política para niños de 6 a 80 años

Primer número: El P.B.T. y el V.G.T. (caricatura del candidato a la presidencia por el PAN, Manuel Quintana). Dibujo por Navarrette

Donados desde Mendoza por la señora Rosemary Fayad, ingresaron a la BNMM 15 volúmenes de la primera etapa de la Revista P.B.T., cuya actividad entre 1904 y 1918 la convirtió en una de las más importantes publicaciones en la historia del humor gráfico-político del país.

Con el lema “Semanario infantil ilustrado (para niños de 6 a 80 años)”, fue fundada por el antiguo fundador y redactor de Caras y Caretas, el periodista, humorista y poeta español Eustaquio Pellicer.

Además de su compromiso con el panorama político del país y del mundo y su posición en la vanguardia del arte gráfico local, P.B.T. también fue una revista popular. Accesible por su precio (20 centavos), cómoda por su tamaño (13x23cm) y atractiva por su contenido, dedicaba muchas páginas a cuestiones de interés general. Sorprendió, además, con la entrega de premios y con sorteos para espectáculos.

 El material se podrá consultad a la brevedad en la Sala de Hemeroteca.

 

Puerto seguro. El archivo Pepe Eliaschev en la Biblioteca Nacional

Por Victoria Verlichak, donante

La donación del Archivo Pepe Eliaschev (José Ricardo Eliaschev, 1945-2014) se hizo en dos tiempos. Cuando partieron las cajas con material gráfico hacia Biblioteca Nacional, sentí congoja: Pepe se iba definitivamente de casa. Luego, cuando los trabajadores de la Biblioteca se llevaron el material audiovisual, sentí paz. A Pepe le gustaría saber que el fruto de más de 50 años de periodismo está en buenas manos.

Los trabajos para organizar la partida del Archivo Eliaschev me recordaron en esos días, más que nunca, a La isla de los muertos del suizo Arnold Böcklin (1827-1901). La pintura es un testimonio de pérdida y de acompañamiento amoroso a un ser querido. Representa a una figura envuelta en blanco, de pie junto a un féretro en un bote a remo, que se aproxima por tranquilas y oscuras aguas a una isla con escarpadas rocas -en cuyos laterales internos y externos aparecen excavados una decena de pórticos custodios- presidida por altos cipreses y extraordinarios cielos vespertinos.

La obra es un indicio de un duelo pero también de la llegada a un reposo; el Archivo Eliaschev llegó a puerto seguro y su familia, agradecida.